El PP de O Grove denuncia el bloqueo ideológico del gobierno local a la instalación de cámaras de videovigilancia

O Grove, 3 de mayo de 2025

En el último pleno municipal celebrado el pasado lunes, el Partido Popular de O Grove presentó una moción solicitando la instalación de cámaras de videovigilancia en diversos puntos estratégicos de la localidad, con el objetivo de reforzar la seguridad ante el incremento de robos que vienen sufriendo vecinos y comerciantes.

La moción fue rechazada por el PSOE, Izquierda Unida y el BNG. Mientras los socialistas alegaban que la medida ya formaba parte del plan de gobierno, sus socios de gobierno de Izquierda Unida argumentaban posibles vulneraciones de derechos fundamentales como la intimidad y la libertad de los ciudadanos. El BNG, por su parte, se alineó con esta negativa, cerrando la puerta a una solución inmediata.

Desde el PP se considera que este rechazo responde más a una postura ideológica que a una preocupación real por la seguridad de los ciudadanos. “Todo indica que se busca retrasar o impedir la instalación de cámaras, confiando únicamente en la incorporación de nuevos efectivos de Policía Local, que, como es sabido, podría demorarse varios meses más, superando ya los dos años de legislatura sin soluciones efectivas”, señalan desde el grupo popular.

En los próximos días está prevista una reunión de la comisión de Seguridad Ciudadana —de la cual no se recuerda la última convocatoria— para abordar esta situación. Desde el Partido Popular se espera que en dicha reunión se adopten medidas urgentes y que se reconsidere la propuesta de instalación de videovigilancia rechazada en el pleno, atendiendo a la creciente preocupación vecinal y al evidente deterioro de la seguridad en la villa.

Además, el Partido Popular lamenta que cada vez que se celebra un pleno municipal, en lugar de centrarse en la gestión del gobierno, se dedique más tiempo a atacar a la oposición, especialmente al PP, que al debate sobre las medidas de quienes realmente gobiernan. Esto demuestra —añaden— el nerviosismo del ejecutivo local y su temor a que alguien cuestione su pasividad, en un claro intento de proteger sus sillones antes que la seguridad de la ciudadanía.