Domínguez contrapone su modelo de “calle y gestión” al gobierno “de despacho” de Lores durante un recorrido por A Parda
15 de marzo de 2026
El presidente y portavoz del Partido Popular en el Concello de Pontevedra, Rafa Domínguez, acompañado por la concejala Bea Rey, recorrió este fin de semana el barrio de A Parda dentro de la ronda de visitas que mantiene de forma habitual por los distintos barrios de la ciudad, una iniciativa con la que busca conocer de primera mano los problemas del día a día y trasladar propuestas para mejorar la gestión municipal.
Domínguez defendió durante el recorrido la necesidad de abrir una nueva etapa en la forma de gobernar Pontevedra, con una mayor atención a los barrios y a las necesidades reales de los vecinos. “El modelo del BNG está agotado. Durante años se ha priorizado la propaganda mientras se descuidaba lo más básico: el mantenimiento, la atención a los barrios y la resolución de problemas cotidianos”, señaló.
El portavoz popular explicó que su proyecto para la ciudad pasa por una gestión más cercana, más práctica y más centrada en el día a día, frente a lo que considera una política municipal cada vez más alejada de la realidad de los barrios. “Las ciudades no se gobiernan desde un despacho. Se gobiernan caminando las calles, escuchando a la gente y resolviendo problemas”, afirmó.
Durante el paseo por A Parda, Domínguez puso como ejemplo el caso del parque infantil de Pintor Laxeiro, una actuación que el Concello licitó en 2023 por 200.000 euros y que, a su juicio, refleja una forma de gestionar centrada en proyectos llamativos más que en las prioridades reales de los barrios.
“Este parque demuestra que el Concello a veces gasta mucho en lo que menos hace falta”, señaló. El dirigente popular recordó que en distintos puntos del barrio existen parques infantiles y espacios públicos que necesitan mantenimiento y mejoras básicas, una situación que, en su opinión, debería ser prioritaria para el Concello.
El líder popular también puso como ejemplo el estado del Parque de Maruxa Mallo, donde el Concello había anunciado la instalación de un sistema anti sonoro en la pista deportiva para reducir las molestias a los vecinos. Sin embargo, según explicó, la solución aplicada ha sido la colocación de vallas metálicas que generan incluso más ruido que antes.
Además, denunció que los columpios se encuentran rotos y que el mantenimiento del parque es muy deficiente. “Los vecinos no piden parques de diseño: piden parques cuidados”, añadió.
Domínguez insistió en que estos problemas reflejan la necesidad de cambiar la forma de gestionar la ciudad. “Nuestro modelo es muy claro: menos titulares y más mantenimiento, menos propaganda y más soluciones”. El popular concluyó señalando que Pontevedra necesita un gobierno municipal más cercano, más resolutivo y más centrado en mejorar el día a día de los barrios. “Los barrios no necesitan grandes anuncios. Necesitan gestión, mantenimiento y sentido común”.